LA IRA DE DIOS (VIII)
R. V. G. TASKER 3ª parte La tercera manera en que Jesús manifestó la ira divina a través de su ministerio profético fue la severidad con la que denunció a aquellos cuya conducta y creencias eran contrarias a lo que sabían era la explícita voluntad de Dios, o que deliberadamente rechazaban la gracia divina que se les ofrecía en la Persona y obra del Redentor. Una de sus palabras más severas fu dirigida en conta de quienes deliberadamente levantaban piedras de tropiezo en el camino de los creyentes faltos de madurez: “Cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar” (Mt.18:6) “El pecado de los pecados, se ha dicho con razón, mes el de llevar a otros al pecado, especialmente los débiles, los simples, los inconstantes”. Los fariseos (y más tarde los judaizantes, que trataron de robar a los convertidos de Pablo la libertad que tenían en Cristo) fuer...