EL FUTURO ANTICRISTO (III)
Samuel Pérez Millos
3ª parte.
El apóstol Pablo habla de una acción limitadora del Espíritu
Santo, que concuerda también con la enseñanza profética (Is.59:19). La
aparición del Anticristo estará precedida por la manifiesta apostasía (2Ts.2:3,
que se trata de una separación o salida de la fe; se trata de un apartarse
absolutamente de la fe. El Anticristo será un gentil, por cuanto sube del mar
que, como se dijo antes es una referencia a las naciones de la tierra. Es
gentil que sale del Imperio Romano, y se le identifica como gobernante de un
pueblo que destruyó Jerusalén (Dn.9:26). Si la referencia en la profecía de
Daniel es a un tiempo posterior al imperio de entonces, sólo Roma destruyó
Jerusalén después de la destrucción producida por el Imperio Babilónica.
El Anticristo será la cabeza de la forma final del dominio
gentil. Simbólicamente reúne las características de todos los gobiernos
anteriores, ocupando la cabeza del poder confederado mundial (Ap.13:1; 17:12),
ya que su influencia y control alcanzará a todas las naciones ((Ap.13:8,
proveniente de una alianza con ellas (Dn.8:24; Ap.17:12-13). El Anticristo
recibe diversos nombres en la Escritura, dados todos ellos al gobernante del
futuro:
Anticristo, que aparece sólo en los escritos de Juan (1Jn.2:18; 4:3; 2Jn.7); Devastador (Is.16:4); Cuerno pequeño (Dn.7:8); El príncipe que ha de venir (Dn.9:26; El hombre despreciable (Dn.11:21); el Rey voluntarioso (Dn.11:36); Pastor inicuo (Zac.11:16); Hombre de pecado (2Ts.2:3); Hijo de perdición (2Ts.2:3); Inicuo (2Ts.2:8); y la primera bestia (Ap.11:7; 13:1). El Anticristo es la abominación desoladora a la que hace referencia el profeta Daniel y el mismo Señor Jesús (Dn.11:31; 12:11; Mt.24:15)
Juan hace referencia a las siete cabezas y los diez
cuernos que tiene la bestia que sube del mar. La visión sobe la bestia que
sube del mar, tiene relación con autoridad y gobierno, señalando la expresión
del poder en el tiempo final. Siete es el número que simboliza perfección y
cabeza es el símbolo de la capacidad para el liderazgo y la sabiduría. Los diez
cuernos son expresión de autoridad completa, ya que diez es el número completo.
Por Daniel sabemos que se trata de áreas de gobierno y autoridad establecidas
en la organización del último reino de los gentiles en el mundo (Dn.7:24). Debe
enfatizarse que no se trata tanto de diez reinos, en el sentido de naciones,
sino de diez áreas de autoridad, simbolizadas en el lenguaje propio del tiempo
de Juan como diez reyes en un mismo reino.
Representan, por tanto, el modo completo que alcanza y desde
el que se manifiesta el poder gentil, que tomará esa forma en los días finales
del tiempo de la tribulación. En las cabezas Juan ve diez cuernos. El cuerno es
figura y símbolo de poder y ejercicio de autoridad. Hay un poder completo representado
por siete cabezas, y hay una capacidad de ejercicio de autoridad pleno,
representado en el número diez de los cuernos. Además, sobre los cuernos diez
diademas que simbolizan el dominio ejercido en forma completa.
Observa Juan también que “sobre sus cabezas, un nombre
blasfemo”. El contexto exige que se refiera a algo que tiene que ver con
hablar mal de Dios o sobre Él. El Anticristo, cuerno pequeño en la
profecía, hablará palabras con el Altísimo (Dn.7:25). La máxima expresión de
blasfemia consiste en llamarse a sí mismo Dios y ocupar el lugar de adoración
que solo al Altísimo corresponde en Su santuario (Mt.24:15; 2Ts.2:4) Los nombres
blasfemos están sobre sus cabezas, indicando que el pensamiento que genera la
mente es blasfemo, es decir, opuesto impíamente a Dios. La mayor blasfemia es
que siendo un hombre pretenda recibir adoración de los hombres como si fuese
Dios.
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