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LA IRA DE DIOS (II)

PRÓLOGO Nuestra investigación de la doctrina sobre la ira de Dios debería comenzar por una cuidadora exégesis preliminar de Romanos 1:18. En este versículo, el apóstol escribe: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres de detienen con injusticia la verdad”. Los puntos principales en la interpretación de este texto son: en primer lugar, averiguar si dicha expresión va ligada al versículo anterior; y, en segundo lugar, saber cuál es el significado exacto de esta expresión “la ira de Dios”. En la suposición de que los dos versículos (el 17 y el 18) se sigan uno al otro con naturalidad, el versículo 18 suministraría otra razón al apóstol Pablo para no avergonzarse del Evangelio (cf.v.16) No se avergüenza, porque por medio del Evangelio se da una revelación, no sólo de la justicia, sino de la ira de Dios también. En favor de este punto de vista, se ha dicho que la forma de las dos expresiones sugiere paralelismo y que toda vez que e...

LA IRA DE DIOS (I)

R.V.G. TASKER Ha desempeñado la cátedra del Nuevo Testamento en la Universidad de Londres. Es editor de la colección Tyndale de comentarios sobre el Nuevo Testamento, a la cual él mismo ha contribuido escribiendo los volúmenes sobre Mateo, Juan, 2ª Corintios y Santiago. PREFACIO En este trabajo me he propuesto presentar algunas de las evidencias bíblicas, tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento, que revelan a Dios como Dios de ira tanto como Dios de amor. Es un axioma de la Biblia que no hay incompatibilidad entre estos dos atributos de la naturaleza divina; y los más teólogos y predicadores cristianos del pasado, en su mayoría, han procurado ser leales a ambos aspectos de la revelación de Dios. En años más recientes, sin embargo, ha habido un descuido general, y aun negación abierta en algunos casos, de la doctrina de la ira divina; se he hecho énfasis casi exclusivamente en el amor de Dios revelado en Jesucristo. Como resultado, se ha perdido de vista la severi...

DOCTRINA SOBRE SATANÁS

Samuel Pérez Millos Es importante sintetizar algunos aspectos de la doctrina sobre Satanás. La Escritura afirma continuamente su existencia; así ocurre en el Antiguo Testamento (1 Crón.21:1; Job 1:6, 7, 12; 2:1, 3, 4, 6; Sal. 109:6; Zac. 3:1-2). El Señor afirmó su existencia y lo mencionó en varias ocasiones (Mt. 4:10; 12:26; 13:39; 16:23; Lc.10:18) El Nuevo Testamento menciona a Satanás en varios lugares y los apóstoles establecieron las bases de un amplio cuerpo de doctrina sobre él y su actuación (Lc.22:3, 31; Jn.13:27; Hch.5:3; 26:18; Ro. 16:20; 1 Cor.5:5; 7:5; 2 Cor.11:14; 12:7; 1 Ts.2:18; 2 Ts.2:9; 1 Tim. 1:20; 5:15; Ap. 2:9, 13, 24; 12:9; 20:2, 7) Origen y Caída de Satanás Como todos los ángeles, fue creado por Dios (Col. 1:16) y, como todos ellos, fue creado antes que el hombre (Ez. 28:13; Job 38:6-7). La Biblia hace referencia al momento de su creación (Ez. 28:28:13, 15). Satanás pertenece al orden angélico de los querubines (Ez. 28:14) Fue el ser más perfecto salido...

EDUCANDO AL NIÑO

J.B.  CITA BÍBLICA Y REFLEXIÓN “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Prov. 22:6) Uno de los temas en cierta medida preocupantes es cómo “instruir al niño en su camino”. Cada matrimonio tiene su método educativo, e incluso, dentro de la pareja disienten. Si hay algún principio bíblico al respecto, deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de “instruir al niño en su camino”, y no hacerlo como “a ellos les parecía” (Heb.12:10) Hoy soy más consciente de que los padres deben recibir previamente la enseñanza. Al matrimonio se suele ir con mucha ignorancia en lo que respecta a la educación de los hijos, y casi siempre queremos aplicar los principios obtenidos de nuestra niñez y juventud, y todo aquello que hemos visto en la propia experiencia de la vida. Un cristiano debería tomar la metodología bíblica y aplicarla a la educación de sus hijos. 1. La participación de los padres en la educación de los hijos En la educación de los hijos participan tanto...

JESÚS Y EL PERDÓN

Juan Bta. García Serna Jesús, al compartir con sus discípulos cómo orar, les mencionó estas palabras: "Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores" (Mateo 6:12). En este texto se demanda el perdón de Dios en razón de que uno también perdone; de no ser así, no existe coherencia cristiana. El perdón es un deber que debe fluir de un corazón regenerado. Es posible no estar ejerciendo el perdón tal y como lo dijo Jesús: "de todo vuestro corazón", y no solo un deseo sin contenido reparador. Me hace pensar en las palabras de Jesús cuando dijo: "Pero si no perdonáis, tampoco vuestro Padre os perdonará" (Mateo 6:15). Quiere decir que el perdón de Dios está condicionado a nuestro perdón hacia otros. ¿Cómo hemos de perdonar? "Si alguno tiene queja contra otro, de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros" (Colosenses 3:13). No es una cuestión fácil, más bien difícil, según sea el caso, pero Jesús dice...

ALTIVO O SUFRIDO

J.B. Altivo o Sufrido: ¿Cuál es tu Elección? La Biblia no guarda silencio ante esta interrogación, sino que habla de ambos con precisión. ¡Créetelo! Los textos bíblicos te motivarán a reflexionar seriamente, a menos que prefieras ignorar lo que dice la Palabra de Dios con objetividad. La Importancia de la Decisión Debemos tomar una decisión, no solo de mente, sino también de corazón. "Y el de sufrido espíritu es mejor que el altivo de espíritu" (Ecl.7:8), dijo el sabio Salomón. El uno posee dominio propio ante el conflicto, mientras que el otro lanza dardos de fuego con ánimo dañino, ya que la altivez de espíritu no está capacitada para resolver conflictos. Consecuencias de la Altivez La altivez de espíritu agitará las aguas que ocultarán la visibilidad y el criterio objetivo. Una actitud negativa del altivo es el enojo apresurado, carente de reflexión ante el conflicto. La sabiduría salomónica dice: "No te apresures en tu espíritu a enojarte, porque en el enfado reposa ...

EL PODER DE JESUCRISTO

J.B. Evangelio según Mateo 9:1-8 Una breve reflexión sobre esta porción de la Palabra de Dios, con el fin de edificar y evangelizar. 1) Jesús tiene poder para sanar (vv. 2 y 6) "Y se le acercó mucha gente que traía consigo cojos, ciegos, mudos, mancos y otros muchos enfermos, y los pusieron a los pies de Jesús, y él los sanó. El profeta Isaías (53:4) nos habla de que Jesús, además de llevar nuestros pecados en la cruz, también cargó sobre sí nuestras enfermedades. Santiago, el apóstol, nos dice: «Orad unos por otros, para que seáis sanados» (Stg.5:16). Y dentro de la variedad de dones que se daban en la primera iglesia, había el don de sanidad: «y a otro, dones de sanidades» (1ª Cor.12:9) 2) Jesús tiene poder para perdonar (v. 2; cf. Mr. 2:5, 7) Sólo Jesucristo tiene poder para perdonar los pecados, por cuanto leemos: «quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero» (1ª Pedro 2:24; cf. Is.53:5). Juan, el apóstol, dice: «Si confesamos nuestros pecado...