EL PERDÓN
J.B. POEMA ¡Oh Señor! Tú me has perdonado. ¿Cómo no voy a poder hacerlo yo?, ya que has puesto en mí una vida nueva capaz de imitar tu perdón. Si no se ejerce el perdón que de Dios se recibió, entonces surgirá un sentimiento de culpa que afectará nuestra relación con Dios. ¡Oh Dios! Concédenos que a través de Ti hagamos realidad el perdón, como algo necesario que proporcionará quietud y paz al corazón. ¡Amigo/a!, ¿conoces este perdón?, el divino, por supuesto, pero también el de ti y de mí, que es el práctico, el ideal, el que fluye del corazón, y nada es comparable a él cuando se ejerce como Jesús lo ejemplarizó. ¿Has pensado en las palabras de Jesús: 'si no perdonas, tampoco recibirás de Él el perdón'? (Mt.6:15) ¿Y qué de las palabras de Jesús ante los que intervinieron en su crucifixión? ¿no dijo “perdónalos”? (Lc.23:34) Y cuando el discípulo Esteban fue apedreado, y puesto de rodillas, clamó a gran voz, dijo: 'Señor, no les tomes en cuenta este pecado, ...