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EVIDENCIAS DEL CRISTIANISMO (I)

MUCHAS PRUEBAS INFALIBLES Capítulo I — Pesando las Pruebas Arthur T. Pierson Índice Al Lector — I — La duda honrada y la prueba I II — Un estudio cuidadoso de las pruebas II III — Esa fe inteligente y firme III Al Lector El que ha escrito estas páginas se encontró una vez caminando hacia la profunda oscuridad de la duda. Principiando por los fundamentos, escudriñó por sí mismo, hasta que halló las pruebas amplias de que la Biblia es el Libro de Dios y Cristo el Hijo de Dios. Fue como hallar la propia salida de un bosque denso a la plena luz del día. Otros están todavía en las tinieblas, y estos capítulos son los árboles «señalados» que indican el paso por el cual un hombre ha salido del bosque. Quizá alguno más pueda ensayar el mismo camino con el mismo resultado. Arturo T. Pierson. CAPÍTULO I Pesando las Pruebas La importancia del estudio de las evidencias del cristianismo, que establecen el derecho de la religión de Cristo como la única y sola divina, no puede ser bien encarecida ni ...

LIBRO DE JOB

Juan Bta. García Serna CAPÍTULO VII  Job evoca su sentir ante Dios, aunque no menciona su nombre, y lo hace desde la perspectiva de su aflicción: “Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba” (Job 7:4). Sus emociones dirigidas a Dios no expresan acusación, sino desolación. Job tenía inquietudes que no le dejaban dormir: “¿Cuándo me levantaré? Porque la noche es larga, y estoy harto de dar vueltas hasta el alba” (v. 4). Está claro que su insomnio se debía a su intenso dolor, algo natural cuando las preocupaciones afectan y sacuden con violencia el sueño que debería ser reparador. ¿Te preocupan ciertas situaciones? Déjalas en las manos de Dios. Él te dará alivio, sea cual sea tu circunstancia. El peso de la vida sin sentido Job reflexiona: “Como la nube se desvanece y se va, así el que desciende al sepulcro no subirá” (v. 9). “Los ojos de los que me ven, no me verán más” (v. 8). ¿Por qué esta reflexión? Job había deseado, en su desesperación, no haber nacido: “¿...

LIBRO DE JOB

Juan Bta. García Serna CAPÍTULO VI Job dijo: “¡Oh, que pesasen justamente mi queja y mi tormento!” (Job 6:2). Señala que lo que expresó se debía a su sufrimiento. Ahora reconoce que sus palabras fueron una precipitación (v. 3), motivada por el dolor intenso, sin saber cuál era realmente la razón. Al cristiano no le corresponde saber con precisión cuáles son los planes de Dios. ¡Qué lección podemos aprender de la humildad de Job! Cuando uno yerra, lo mejor es rectificar. Un espíritu de arrepentimiento y humildad siempre será aceptado por Dios. Job exclama en medio de su aflicción: “¡Quién me diera que viniese mi petición, y que mi anhelo lo otorgase Dios!” (v. 8). La respuesta a la oración es un gran estímulo para el creyente que invoca a Dios de todo corazón, pero no siempre lo que pedimos entra en los sabios planes del Señor. Al igual que Job, que sufrió la aflicción, el cristiano —en otra medida y en otro contexto— pasará por circunstancias que requieren resignación, siempre ...