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CONFESIÓN AURICULAR

Por Manuel Guerrero CONFESIÓN AURICULAR Y PERDÓN DE PECADOS En el contexto de ritos que usa la Iglesia romana llámase “sacramento” a “un signo sensible instituido por Cristo que produce gracia en el alma para su santificación”. El Concilio de Trento (siglo XVI) fijó su número disponiendo que fuesen siete y nada más siete. Por lo que desde entonces en adelante ni se podrá añadir ni quitar a ese número. Así pues, la Iglesia romana jamás cederá un ápice en lo fundamental de todo lo referente a la doctrina sobre todos y cada uno de los sacramentos. Uno de ellos, tercer de la serie, es el de la penitencia, o confesión, por el cual “se perdonan los pecados cometidos después del bautismo por medio del ministro que es únicamente el sacerdote”, quien, después de invocar la misericordia de Dios sobre el pecador y pedir que Él le perdone (faltaría más), en nombre propio y con autoridad exclusiva, y bajo su entera responsabilidad, le dice: “Yo te absuelvo de tus pecados”. En cuyo momento, ...

DOCTRINA BÍBLICA

Prof. Ernesto TRENCHARD REVELACIÓN E INSPIRACIÓN 1. La necesidad de una revelación Esta serie de estudios doctrinales empieza con el tema de “la revelación”, por la sencilla razón de que si Dios no se ha revelado a los hombres no tenemos ninguna “doctrina” que exponer. O la luz sobre toda cuestión fundamental en cuanto al hombre y Dios se alcanza por las investigaciones y los razonamientos de los hombres, en cuyo caso sobra una “revelación”, o hemos de reconocer los estrechos límites y los obvios defectos del pensar humano en este terreno, para esperar que Dios se manifieste. Los conocimientos humanos “Creo lo que veo, lo que oigo y lo que palpo, pero nada más”, asevera el hombre de “sentido común”, creyendo que así afirma su propia personalidad y se salva de caer en la credulidad o en la superstición. De hecho, solamente una pequeña parte de los hechos que nos afectan en la vida puede ser comprobada por nuestros cinco sentidos o elaborados por nuestro propio raciocinio. Cada d...

ESCATOLOGÍA

Prof.  Ernesto TRENCHARD LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO Y LAS ÚLTIMAS COSAS Definiciones ¿Qué es la “Venida del Señor”? Dios tiene un interés profundo en la raza que Él ha creado, y, en vista de la ruina causada por el pecado, este interés que es de pura gracia había de manifestarse mediante un Plan de redención que hará posible la salvación y el bienestar de los hombres. Había de haber, pues, una “primera Venida” (o “Advenimiento”) para solucionar el problema del pecado, y, después, una “segunda Venida” para recoger el fruto de esa obra primera. Dios no ha de dejar que la raza siga su curso como le parezca – que terminaría en una catástrofe de todas formas-, sino que se ha revelado en la persona del Dios-Hombre y se revelará a los efectos finales y universales de su Plan en las profecías del Antiguo Testamento. No es siempre fácil distinguir entre la primera y la segunda Venida, y sólo poco a poco se revela que el Cristo, el Mesías, el Dios-Hombre, ha de ser el gran Agente de...

CRISIS

¡Crisis! Esta palabra se escucha a todas horas, en todas partes u a todos los niveles. Hay crisis de autoridad, crisis de gobierno, crisis energética, crisis económica, crisis matrimonial, crisis religiosa y crisis moral. El origen de la crisis ¿Quién provoca la crisis? ¿Dónde se origina? La Biblia muestra que el origen de toda crisis es el abandono de la justicia divina y de los valores trascendentes, lo cual da paso a la codicia humana y a toda clase de desenfreno. Dios, a través del profeta Jeremías, señala el error de los hombres de todos los tiempos: “Me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua” (Jer.2:13) El profeta Isaías añade: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó de su camino” (Is.53:6) El apóstol Pablo da un nombre a esta actitud rebelde, PECADO, y afirma que “la paga del pecado es muerte” (Ro.6:23) Un precio muy alto ¿Hay alguna salida? ¿Cuál es el precio a pagar? ¿Cuánto vale...

REFLEXIÓN BÍBLICA

Juan Bta. García Serna Epístola a los Romanos (Cap. 1:1) “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios”. “Siervo”. Cuyo significado en el contexto bíblico, correspondía a un esclavo, y tal persona no podía hacer un uso de su voluntad independiente, sino la de su amo. Hay aquí una enseñanza de que la voluntad del creyente pertenece a Cristo, y si esto no estuviese claro, entonces no habrá avance en la madurez espiritual. Pablo, el apóstol, expresa lo que entendía y experimentaba en esta cuestión: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gál.2:20) ¡Esto es lo que significa ser “siervo de Jesucristo”!   o sea, “ya no vivo yo, más vive Cristo en mí”.   Así consideró Jesús a los que debían de seguirle: “Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir...

EL ANTICRISTO (VIII)

Samuel Pérez Millos 8ª parte “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo” (v.8) “Y adoraran le todos los moradores sobre la tierra, los que no está escrito el nombre de ellos en el libro de la vida del Cordero el que ha sido inmolado desde fundación del mundo” (Gr.) La bestia que se levanta por el poder de Satanás será adorada. Esa es la culminación del propósito de Satanás. El verbo que Juan utiliza para referirse a la adoración del Anticristo aparece en futuro en el texto griego, literalmente “adorarán”. La adoración será una manifestación de acatamiento y pleitista de “todos los moradores de la tierra” , es decir, quienes tienen su residencia establecida en la tierra y que pertenecen al mundo organizado por Satanás. Estas personas no creyentes sus nombres no aparecen registrados en “el libro de la vida del Cordero” . Este término se usa para referirse a lo q...

EL ANTICRISTO (VII)

Samuel Pérez Millos 7ª parte. “Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, de los que moran en el cielo” (v.6) “Y abrió la boca de él en blasfemias contra Dios para blasfemar el nombre de Él y del tabernáculo de Él, de los en el cielo que habitan” (Gr.) El discurso impío del Anticristo es contra Dios, enfrentándose a Él y afrentándole. La blasfemia, el hablar mal se pronuncia contra “el nombre” de Dios, para blasfemar el nombre de Él. Un discurso desafiante contra Dios, dejando en evidencia lo que Él es, y despreciando sus perfecciones y atributos, le hará crecer a ojos de los hombres, pero su arrogancia durará tan solo los cuarenta y dos mese que se le han concedido para su actuación. La maledicencia alcanza luego al tabernáculo de Dios. Esto tiene que ver con el santuario celestial donde Dios se manifiesta en gloria y soberanía. Irrumpirá, en su arrogancia impía, en el santuario terrenal edificado para glorificar a Dios y rendirl...