EL FRUTO DEL ESPÍRITU (2ª)
Dámaris García de la Piedra GOZO (χαρά, chará) Para Pablo, la vida cristiana no se define por la ausencia de conflicto ni por la estabilidad emocional, sino por una existencia transformada por la presencia del Espíritu Santo. Los frutos del Espíritu no describen estados psicológicos circunstanciales, sino realidades espirituales profundas que emergen de una vida reconciliada con Dios (Rom.8:9–11). El contraste entre las “obras de la carne” y el “fruto del Espíritu” en Gálatas 5 revela dos principios de vida radicalmente distintos. Mientras la carne busca satisfacción inmediata, el Espíritu produce una alegría que no depende de las circunstancias externas, sino de la comunión con Dios y de la certeza de la gracia recibida en Cristo (Rom.14:17) Gálatas 5:22–23 Sal. 16:11; Neh.8:10; Hab. 3:17–18; Jn.15:9–11; Rom.5:1–5; Fil. 4:4; 1 Pe. 1:8. El gozo no aparece en la lista paulina como una emoción espontánea ni como una actitud optimista impuesta al creyente. La χαρά de la que ...