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EXPOSICIÓN BÍBLICA (III)

LA ELECCIÓN DE MATÍAS HECHOS 1:15-26 RVR1960 15 En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran cómo ciento veinte en número), y dijo: 16 Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, 17 y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. 18 Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. 19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. 20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. 21 Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía en...

EXPOSICIÓN BÍBLICA (II)

EL APOSENTO ALT0 HECHOS 1:12-14 RVR1960 12Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. 13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. 14Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. I Un lugar tranquilo.  Vemos en este pasaje a los discípulos cumpliendo fielmente lo que el Señor les había ordenado respecto a esperar en Jerusalén la venida del Espíritu Santo. Les fue dada una orden expresa de que así lo hiciesen, no una mera sugestión o consejo que podían acatar o no, y por eso ni bien hubo subido al cielo se pusieron en marcha hacia la ciudad. San Lucas, en el Evangelio, al referir este mismo hecho dice que lo hicieron “con gran gozo”, es decir, con el gozo que les infundía la se...

EXPOSICIÓN BÍBLICA (I)

Juan C. Varetto “LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES” EXPLICADO DOS GRANDES PROMESAS Printed in Argentina Impreso en la Argentina Se terminó de imprimir en la Imprenta Metodista, calle Fragata Sarmiento 1085, Buenos Aires, 28 de marzo de 1952. Reedición: Juan Bta. García Serna Zaragoza, 2026 HECHOS 1:1-11 RVR1960 1 En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, 2 hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; 3 después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. 4 Y estando juntos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. 6 Entonces lo...

Libro de Job (Cap.9)

Job se hace una pregunta que requiere reflexión: “¿Cómo se justificará el hombre ante Dios?” (v. 2). Una inquietud espiritual del patriarca Job, que puede hacerse cada persona consciente de su vacío interior: un alma que anhela ser justificada ante el Altísimo Dios. Tal cuestión se resuelve si miramos con atención a la Palabra de Dios: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios” (Rom.5:1). Y si alguien piensa que sus obras le darán la justificación o salvación ante Dios, está equivocado, ya que el apóstol Pablo llegó a la conclusión de que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley (Rom.3:28). Job se plantea otra interrogación: “¿Quién se endureció contra Él, y le fue bien?” (v. 4). Un endurecimiento del corazón no acarreará el bien, sino una turbación de espíritu que afecta, sin lugar a dudas, a todo el ser humano, o sea, a toda nuestra personalidad en el “querer y hacer”. Y si así es, entonces se producirán muchos fracasos que se lamentarán después, ...

Libro de Job (Cap.8)

Bildad no enjuicia las palabras de Job con criterio de equidad, sino que las considera un “viento de tempestad” (v. 2), dando a entender que lo que Job dice no responde a la verdad. Y que lo que les pasó a sus hijos fue un castigo de Dios debido a su pecado de iniquidad (v. 4). Además, cuestiona la rectitud de Job: “Si fueres limpio y recto”, Dios te ayudará, “y tu morada prosperará” (v. 6). E indica que “al Dios Todopoderoso, de temprano, en ruego, debes buscar” (v. 5). De aquí aprendemos que, por este camino, en lo que respecta a Job, su amigo no le ayudará. ¡Cuán importante es dejar nuestra opinión y tomar lo que Dios en cada momento nos da! Así seremos instrumentos y consoladores, o exhortadores con toda objetividad. Hay un texto acertado que deseo comentar: “¿Acaso torcerá Dios el derecho o pervertirá el Todopoderoso la justicia?” (v. 3). ¡Dios no lo hará! No obstante, queda claro que su contexto era acusar a Job, y esto estaba fuera de lugar; como cuando uno usa la Biblia para ...

Libro de Job (Cap.7)

Job evoca su sentir ante Dios, aunque no menciona su nombre, y lo hace bajo la perspectiva de su aflicción: “Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba” (v. 4). Las emociones dirigidas a Dios no expresan ninguna acusación, sino solamente desolación. En Job había inquietudes que no le dejaban dormir: “¿Cuándo me levantaré?”, ya que su sueño no le dio descanso (v. 4). Está claro que su insomnio se debía a su intenso dolor, algo que es natural cuando las preocupaciones afectan y sacuden con violencia nuestro sueño, que debería ser reparador. ¿Te preocupan ciertas situaciones? ¡Déjalas en las manos de Dios! Él te dará alivio, sea cual sea tu situación “Como la nube se desvanece y se va, así el que desciende al sepulcro no subirá” (v. 9). Y “los ojos de los que me ven, no me verán más” (v. 8). ¿Por qué esta reflexión de Job? Incluso Job había deseado, en su desesperación, no haber nacido: “¿Por qué no fui escondido como un abortivo?” (3:16). La vida para Job no tení...

Libro de Job (Cap.6)

Job dijo: “¡Oh, que pesasen justamente mi queja y mi tormento!” (v. 2), señalando que lo que expresó se debía a su sufrimiento. Pero ahora indica que sus palabras fueron una precipitación (v. 3), motivadas por el duro dolor, por el cual no sabía cuál era realmente la razón. Al cristiano no corresponde saber, con toda precisión, cuáles son los planes de Dios. ¡Qué lección podemos aprender de la humildad de Job! que cuando uno yerra, lo mejor es la rectificación. Un espíritu de arrepentimiento y humildad siempre será aceptado por Dios. Job exclama, en su circunstancia de aflicción: “¡Quién me diera que viniese mi petición, y que mi anhelo lo otorgase Dios!” (v. 8). La respuesta a la oración es un gran estímulo al creyente que invoca a Dios de todo su corazón, pero no siempre lo que pedimos entra en los sabios planes de Dios. Al igual que la experiencia de Job, el cual sufrió la aflicción, también el cristiano, en cierta medida y en otro contexto, pasará por circunstancias que requieren...