LA IRA DE DIOS (III)
LA MANIFESTACIÓN DE LA IRA DIVINA FUERA DEL PACTO La enseñanza de la Escritura concerniente a la manifestación de la ira divina en el mundo pagano está en la Epístola a los Romanos 1:19-32. Insiste Pablo en este pasaje que el mundo no judío no puede dar la excusa de que no conoce a Dios porque no ha sido favorecido con la revelación especial concedida a Israel y no merece ser objeto de la ira divina. Por cuanto, aunque invisible al ojo humano, Dios se ha manifestado a través de las obras de su creación y por ellas se deducen “su eterno poder y divinidad”. Es evidente, pues, que el poder que hizo el sol, la luna y las estrellas es un poder eterno que posee las cualidades de la perfección y la deidad. En un sentido real, por lo tanto, el mundo pagano tuvo conocimiento de Dios, pero el pecado, inherente en cada hijo de Adán, condujo al hombre a la ceguera de no acertar a deducir de este conocimiento la obligación en que estaba de glorificar y alabar al Creador. Como resultado, ...