LIBRO DE JOB (IX)
CAPÍTULO 9 Terminábamos el capítulo anterior con las manifestaciones que Job realiza sobre su situación existencial. Las consideraciones sobre sus circunstancias abocan su pensamiento a una ideación autolítica. Job nos explicita el drama que se va gestando en la esfera de su intimidad, y dice: “Y así mi alma tuvo por mejor la estrangulación, y quiso la muerte más que mis huesos (o esta vida). Abomino de mi vida; no he de vivir para siempre; déjame, pues, porque mis días son vanidad” (en LXX-kevòs). El patriarca nos habla, aquí, del lenguaje interior que se establece entre su Alma y la Realidad que se muestra en su cuerpo. El sufrimiento y la desolación inundan todo ser. Psicosomáticamente, no se perciba más que como “un ser para la muerte”. En su pan-agonía estructural, que afecta a todas las dimensiones y estratos de su persona (cuerpo, alma y espíritu), no encuentra más que una plena realización del instinto tanático que le lleva al Seol, donde para él ya no cabe la posibilidad de ni...