SALMO XXIII (1ª)
Juan C. Varetto “Jehová es mi pastor; nada me faltará”. Que cada uno pueda decir: “nada me faltara”. No me faltará el pan de cada día, porque tengo en el cielo un Padre que me ama. No me faltará el vestido, porque soy hijo de aquel que viste de hermosura a los lirios del campo. No me faltará el perdón, porque grandes son las misericordias del Altísimo. No me faltará su dirección, porque Él es mi pastor amante. No me faltará su consuelo en la hora de la prueba ni su fuerza en la hora de la tentación. No me faltará su gracia en la hora de la muerte. No nos faltará una morada en el hogar celestial, porque Cristo la compró con su sangre para mí. En la vida y en la muerte: “Jehová es mi pastor; nada me faltará” (v.1) “En lugares de delicados pastos me hará yacer; junto a aguas de reposo me pastoreará”. David, el autor del salmo, antes de ser rey fue humilde pastor de ovejas, y podía recordar la manera como él conducía su rebaño a los lugares de descanso. Imaginaos a las ovejas y tiern...