EL PERDÓN

J.B. 

POEMA

¡Oh Señor!  Tú me has perdonado.  ¿Cómo no voy a poder hacerlo yo?, ya que has puesto en mí una vida nueva capaz de imitar tu perdón. Si no se ejerce el perdón que de Dios se recibió, entonces surgirá un sentimiento de culpa que afectará nuestra relación con Dios. ¡Oh Dios! Concédenos que a través de Ti hagamos realidad el perdón, como algo necesario que proporcionará quietud y paz al corazón.

¡Amigo/a!, ¿conoces este perdón?, el divino, por supuesto, pero también el de ti y de mí, que es el práctico, el ideal, el que fluye del corazón, y nada es comparable a él cuando se ejerce como Jesús lo ejemplarizó. ¿Has pensado en las palabras de Jesús: 'si no perdonas, tampoco recibirás de Él el perdón'?  (Mt.6:15) ¿Y qué de las palabras de Jesús ante los que intervinieron en su crucifixión? ¿no dijo “perdónalos”? (Lc.23:34) Y cuando el discípulo Esteban fue apedreado, y puesto de rodillas, clamó a gran voz, dijo: 'Señor, no les tomes en cuenta este pecado, y habiendo dicho esto durmió” (Hech.7:60)

¿Cómo ha de ser este perdón? Jesús dijo que 'de todo corazón' (Mt.18:35) ¿Habrá bendición de Dios sin perdón? Si uno es cristiano, se requiere la ejemplaridad del Señor, y también de sus discípulos, que actuaron en el perdón, aunque sufrieron muchas incomprensiones sin razón. Hoy vivimos en una sociedad que se caracteriza por la crispación. Hoy hay necesidad, sin duda, como siempre la ha habido, de un cristianismo pacificador que evidencie los valores, éticos, morales, y junto al ejercicio de auténtico perdón. ¡Ser cristiano significa vivir en la humildad, viendo los valores que existen en los demás! Lo más fácil es la crítica dañina, no la constructiva.

Si quieres ser cristiano, debes conocer y ejercer el camino del perdón, porque sin él la vida cristina no tiene sentido de ser. ¡Cuántas personas viven amargadas porque no hay cabida para el perdón en su ser! Ya que piensan que son los demás los que realmente el daño se lo hicieron a él. Y si así fuese, tu cristianismo debe llevarte a un perdón que el ofensor no merece, pero como cristiano debes de ejercer. Seguir las pisadas de Jesús evidenciará una actitud de perdón, una cualidad de inmenso valor, que afecta a una intercomunicación, tan imprescindible en la sana relación.

¿Cuál es tu situación respecto al perdón en este momento? ¡Dile a Dios que te ayude a perdonar como Él te perdonó! Quizás no seas un cristiano como Jesús enseñó, si es así, búscalo, y si lo haces de veras, hallarás su perdón y podrás compartirlo con los demás, y lo harás de corazón, como Jesús lo enseñó. 

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL MATRIMONIO

INTEGRIDAD

EXTENSIÓN DEL EVANGELIO