LA QUINTA TROMPETA (III)
Samuel Pérez Millos
APOCALIPSIS
(9:3)
"Y del mundo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder,
como tienen poder los escorpiones de la tierra" (v.3) "Y del
humo salieron langostas a la tierra, y fue dado les poder como tienen poder los
escorpiones de la tierra" (Gr.)
Junto con el humo que salió al abrir la boca del pozo, Juan observa como
langostas que salen del abismo y se esparcen sobre la tierra. El apóstol
utiliza un verbo que expresa la idea de venir fuera, ir fuera de,
traducido por salir, quiere decir que la apertura del lugar en que
estaban encerradas permitió su fluir hacia fuera y esparcirse por la
tierra.
Es notable observar, que los juicios del Apocalipsis, tiene una lejana
correspondencia con las plagas de Egipto donde el Señor envió langostas en la octava
plaga (Éx.10:12). La plaga de las langostas en Egipto revistió una intensidad
tal que obligó a Faraón a pedir perdón (Éx.10:16, 17). Las langostas son
insectos comunes en el próximo oriente, que se reproducen grandemente y
constituyen una de las plagas más notorias en la agricultura, apareciendo en
grandes bandas y devorando todo lo vegetal que encuentran, especialmente las
cosechas de cereales, frutas.
Sin duda se trata de una expresión del lenguaje figurado y no tanto de
insectos destructores. La figura de las langostas saliendo y extendiéndose
hacia toda la tierra, es una expresión bíblica de castigo por el pecado. No
puede tratarse de las langostas, cualquiera que sea el tipo de insecto a que se
pudiese referir, ya que tienen autoridad, esto es, poder conferido para actuar
contra los hombres, comportándose no como langostas sino como escorpiones. Las
langostas aquí no son los insectos, sino seres, ya que están revestidos de
poder. En razón de su procedencia, el abismo, deben considerarse como demonios
que surgen de sus prisiones para extenderse sobre la tierra.
En ese sentido se aprecia un notable incremento de la acción diabólica que
alcanza en forma como nunca antes había ocurrido, a toda la tierra, dispuestos
en acción contra los hombres. Se trata de seres inteligentes, por cuanto
les fue otorgado poder, facultad de actuación. En algunos lugares se comparan a
las fuerzas del mal con los escorpiones o las serpientes (Lc.10:19). Incluso
también como referencia a enemigos del creyente (Ez.2:6). El poder que iban a
ejercer, esto es, la capacidad operativa, era una concesión, ya que Juan dice
que "les fue dado".
Esta capacidad para actuar malignamente es una permisión divina, que de la
misma manera que antes os había retenido en prisiones de oscuridad luego les
permite actuar libremente durante un tiempo según sus malignos deseos y
orientaciones. Concretando la enseñanza del versículo. Juan vio, en la
figura de las langostas, a los ángeles caídos que estaban prisioneros en el
pozo del abismo, salir de ese lugar, por permisión divina, para atormentar a
los hombres.
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