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ESCATOLOGÍA BÍBLICA (III)

El gran acontecimiento que inaugurará el reino En esta tremenda expectación de las cosas que han de venir sucede al fin la visión de Daniel. Él vio al Hijo del Hombre presentarse ante el tribunal de Dios, y su investidura de poder para ejecutar las resoluciones de Dios a fin de establecer en la tierra su reino de paz.  “Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas ke sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido” (Dn.7:9-14) Esta escena dirige nuestra atención al Libro de Apocalipsis, que contiene la revelación que el Señor Jesucristo dio a su apóstol Juan hacia finales del primer siglo de nuestra era (Ap.1:1).  El contenido es una profecía que cubre la época del cristianismo entera, y completa la profecía de Daniel (Capítulos 4 y 5 de Apocalipsis) Relacionada con la visión de Daniel, el apóstol Juan nos da una descripción más extensa de la solemne proclamación en el cielo de que el ...

ESCATOLOGÍA BÍBLICA (II)

Dos épocas en la estrategia del divino Rey La persona encargada de llevar la paz al mundo había de efectuarlo en dos diferentes épocas. Una de amor y gracia y otra de justicia. Esto es exactamente lo que la Biblia nos dice acerca de Jesucristo y sus dos oficios de Redentor y Juez de los hombres. Tal como había sido predicho muchos siglos antes de su primera venida en Belén.  Había sido predicho todo lo que atañe a su Persona, su vida y su obra en numerosos textos; su muerte y enterramiento con todos los detalles; su resurrección y ascensión.  Casi era imposible que se cumpliesen tantos detalles en una sola persona. No obstante, todos han sido cumplidos en Jesucristo. Por tanto, en la Persona de Jesucristo tenemos la afirmación divina de la veracidad del contenido de las Sagradas Escrituras, la Biblia. El mismo lo ha dicho: “Son las Escrituras las que hablan de mí” (Juan 5:39) De esto resulta razonablemente la seguridad que tenemos con respecto a su obra redentora para el m...

ESCATOLOGÍA BÍBLICA (I)

Juan Bta.García Serna  Recopilo todo un librito de XV capítulos que trata acerca de las señales que se darán antes de la Segunda Venida de Cristo Jesús. Al tratar el tema de escatología, en verdad, hay ciertas profecías a tener en cuenta, pero hemos de ser muy cautos en la interpretación, ya que no entendemos todo desde nuestra perspectiva interpretativa, por ello, es aconsejable tener a mano la variedad de comentarios con diferentes tendencias, y valorar cual se ajusta más al texto bíblico. Hoy estamos en 2026. EL FIN DEL MUNDO ¿ESTÁ MUY CERCA?   INTRODUCCIÓN No cesa de anunciarse que el fin de la era en que vivimos se acaba. Científicos de diferentes categorías nos advierten el peligro del progreso. El hombre ha descubierto las fuerzas que están escondidas en los elementos de la materia, las cuales constituyen el mayor factor en la complicada estructura del universo. De esta manera el mundo ha quedado como un juego en manos de los científicos y los grandes estadistas...

EL FRUTO DEL ESPÍRITU (4º)

Dámaris García de la Piedra El fruto del Espíritu PACIENCIA (μακροθυμία, makrothymía) Para Pablo, la vida cristiana no se define por la inmediatez ni por la eficacia visible, sino por una transformación progresiva operada por el Espíritu Santo. El fruto del Espíritu describe disposiciones interiores que sostienen una vida fiel en medio de la tensión, la espera y el conflicto. La paciencia no es pasividad ni resignación, sino una fortaleza espiritual que permite perseverar sin romper la comunión (Ro.9–11) El contraste entre las “obras de la carne” y el “fruto del Espíritu” en Gálatas 5 pone de relieve dos lógicas opuestas: la carne reacciona desde la impulsividad, la ira y la ruptura, mientras que el fruto del Espíritu forma al creyente en una paciencia que sabe esperar, soportar y actuar sin violencia, reflejando el carácter de Dios mismo (Gál.5:19–21; Col. 3:12) Texto bíblico base: Gálatas 5:22–23 Textos complementarios: Ex. 34:6; Sal. 103:8; Prov. 14:29; Ro. 2:4; Ef. 4:1–3; Col. 1:11...

EL FRUTO DEL ESPÍRITU (9º)

Dámaris García de la Piedra TEMPLANZA (ἐγκράτεια, enkráteia) Para Pablo, la vida cristiana no se sostiene sobre la voluntad humana incontrolada ni sobre impulsos desordenados, sino sobre una disciplina interior moldeada por el Espíritu Santo. La ἐγκράτεια no es represión artificial ni legalismo, sino dominio de los deseos, emociones y acciones para alinearlas con la voluntad de Dios (Ro. 8:9–11; 1 Cor.9:2527). El contraste entre “obras de la carne” y “fruto del Espíritu” revela dos principios de vida, por un lado, la carne busca gratificación inmediata y descontrol, mientras que el Espíritu forma al creyente en autocontrol que conduce a libertad, coherencia y madurez espiritual (Gál.5:19–23) Texto base: Gálatas 5:22–23 Textos complementarios: Prov. 25:28; 1 Cor.6:12; 1 Cor.10:13; 2 Tim. 1:7; Tit.2:11–12; 1 Ped.4:7. La templanza aparece en la lista del fruto del Espíritu como un rasgo que fortalece la vida ética y espiritual. La enkráteia no es mero autocontrol mecánico, sino ...

EL FRUTO DEL ESPÍRITU (8º)

Dámaris García de la Piedra MANSEDUMBRE (πραΰτης, prautēs) Para Pablo, la vida cristiana no se sostiene sobre la agresividad ni sobre la autoafirmación constante, sino sobre un carácter interior moldeado por el Espíritu Santo. La πραΰτης no es debilidad ni pasividad, sino fuerza bajo control, una disposición que permite actuar con respeto, moderación y paciencia, incluso ante la provocación o la injusticia (Ro.8:9–11). El contraste entre “obras de la carne” y “fruto del Espíritu” revela dos principios de vida, por un lado, la carne produce impulsividad, violencia y reactividad y, por otro lado, el Espíritu que genera mansedumbre, que no busca imponer sino guiar con humildad y discernimiento (Gál.5:19–23; Col. 3:12–13) Texto base: Gálatas 5:22–23 Textos complementarios: Mt. 5:5; 2 Cor.10:1; Ef. 4:2; Col. 3:12–13; 1 Ped. 3:4; Tit.3:2; Fil. 2:3–4. La mansedumbre aparece en la lista del fruto del Espíritu como un rasgo que sorprende en un mundo donde el poder y la agresividad suelen domina...

¿TUVO JESÚS HERMANOS?

Por Juan A. Monroy y Félix Benlliure “Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban y decía: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero ¿No se llama su madre María y sus hermanos Jacob, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros” (Mateo 13:54-46) Pocos pasajes de la Escritura ponen a la luz del día y de forma tan evidente la humanidad y el parentesco de Jesús. Le encontramos en su medio natural, en su pueblo de adopción. En las callejuelas onde jugó cuando niño, cerca de la sinagoga donde se habría sentado entre su padre y su madre. En más de una casa del lugar tiene parientes, amigos de la infancia; su madre y hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas son harto conocidos de todos, y sus hermanas. Nadie duda de las relaciones familiares de esta familia de Jesé y María. Siempre que en la Escritura se habla de Jesús en relación con su familia, se nos dice que es el primer...