JOB (Cap.39)

Dios continúa hablando con Job, y le señala la actividad de su creación, en lo que respecta a las aves y al mundo animal, mostrando con ello el desconocimiento y la incapacidad que el hombre tiene de controlar: “¿Darás tú al caballo fuerza? ¿Cubrirás tú su cuello con crines ondulantes?” (v. 19). “¿Le harás tú saltar como a la langosta? Su majestuoso resoplido es terrible” (v. 20). “Hiere la tierra con sus pies, y se alegra con su fuerza; sale al encuentro al armado” (v. 21). “Se ríe del miedo, y no se espanta, ni vuelve el rostro delante de la espada” (v. 22). “Contra él suenan la flecha, el lanzón y la jabalina” (v. 23). “Con ímpetu y furor acomete, y no se contiene hasta que la guerra no comience” (v. 24).

“¿Vuela el gavilán por tu sabiduría, y sus alas extiende hacia el sur?” (v. 26). “¿Y remonta el águila por tu mandamiento, y su nido en alto pone?” (v. 27). “Ella habita y mora en la peña, y desde allí acecha a su presa, y desde muy lejos sus ojos observan” (vs. 28 y 29). “Sus polluelos chupan la sangre; y donde hubiere cadáveres, allí está ella” (v. 30).

Dios, como Creador, conoce perfectamente el funcionamiento de su creación, y no solamente en este aspecto, sino también en todo lo concerniente a la sublime y majestuosidad de la Creación, que incluye al hombre y a la mujer que fueron creados por Dios. Si lees con atención este capítulo de Job, verás que hay una gran lección: de que Dios está ahí, y que todo funciona según su mandato, control y dirección.

Sin lugar a dudas, hay necedad en el hombre que, apoyándose en su incredulidad, lo da todo por hecho en razón de que todo lo que vive surgió y actúa por “una fatal casualidad”. Si hay dudas, lee los dos primeros capítulos del libro de Génesis y ahí encontrarás el principio de todas las cosas, que por la mano poderosa de Dios se originó la Creación, ya que Él habló con su poderosa voz, y todo sucedió. El diablo tiene “atada” a mucha gente, ya que a él no le interesa que el hombre adore a Dios, sino que siga creyendo que todo lo creado es en razón de la “ciega evolución”. ¡Abre los ojos, amigo/a! Si en el principio nada existió, ¿cómo es posible que lo que ahora vemos de la “nada surgió”? ¡Háblame de tu experiencia de las cosas que sepas que surgieron de la NADA, sin que hubiese alguien que las diseñara! ¿Has tenido alguna experiencia de que donde no había nada, ahora algo surgió, sin que nadie interviniese en su elaboración? ¡Absurdo!

La creación uno no podría entenderla si no fuera por el mensaje revelado de Dios. ¡Deja hablar a la Biblia, y cree lo que ella enseña, ya que no solamente traerá a tu vida sabiduría, sino también una nueva vida que Jesucristo te ofrece gratuita, a través del arrepentimiento y la fe que Jesús ofrece en las enseñanzas de la Biblia! No te pierdas en “huecas filosofías” que te conducen a una vida vacía. Dios te ha dado conocimiento para que disciernas el mensaje de la Biblia, y creas que todo lo que existe fue hecho por la omnipotente mano de Dios de lo que en el principio no existía. ¡Piensa que si no hubo Creador, tampoco nada existiría; por ello, aléjate de la mentira, y pon tu fe en lo que dice la autoridad e infalible enseñanza bíblica!

Muchos creen que después de la muerte nada existe. Es un engaño, un pleno desconocimiento de lo que Dios dice, pues hay vida eterna, y perdición eterna, según lo que uno aquí decida. Lee los muchos textos bíblicos que hablan con toda claridad de que la muerte no es el fin de la vida, sino el principio de la misma, sea en la presencia de Dios, o alejados eternamente de la misma. ¡Tú decides aquí lo que quieres hacer con tu vida, pero sepas que tu decisión afectará a dónde estarás cuando dejes esta efímera vida! ¿Lo has pensado alguna vez, si después de la muerte hay vida? ¡Te aseguro que sí la hay, según la enseñanza bíblica! ¿Crees que Jesús te engañaría, y también lo haría el cuerpo apostólico que habló de la muerte y de la vida? ¡Aprópiate de la clara enseñanza de la Biblia, y no te dejes llevar por vanas filosofías!



 

 

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