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MUCHAS PRUEBAS INFALIBLES (VII)

  Muchas pruebas infalibles La evidencia del cristianismo Por Arturo T. Pierson Reedición: Juan Bta. García Serna, Zaragoza/ España, 2026 Parte 8 de 9 Capítulo VII La belleza moral de la biblia A toda perfección he visto fin; ancho sobremanera es tu mandamiento. Salmo, cxix: 96. Todo lo humano es limitado en su aparente perfección. Seguid sus huellas todo cuanto podais ó examinadlo hasta la saciedad, y encontrareis defectos, si no deformidades. Todo lo que nace del hombre, es producto de él, y es defectuoso, participa del error. Corregimos nuestros relojes con el cronómetro, y el cronómetro ha de regularse por el sol; pues, "bajo las estrellas nada marcha bien". Pero la ley de dios no revela defecto alguno, no tiene límite en su perfección. Había en el foro romano, una columna dorada erigida por augusto y conocida por "milliarium aureum", ó piedra miliaria de oro. Allí convergían todos los principales caminos romanos y allí terminaban; y de allí partían hasta los má...

MUCHAS PRUEBAS INFALIBLES (VI)

  MUCHAS PRUEBAS INFALIBLES La Evidencia del Cristianismo Por Arturo T. Pierson Reedición: Juan Bta. García Serna, Zaragoza/ España, 2026 CAPÍTULO VI La Verdad Científica de la Palabra de Dios "El principio de tu palabra, es verdad., Salmo CXIX: 160. Esto es "desde la primera palabra". El entusiasmo del escritor anónimo de este Salmo no conoce límites ordinarios cuando trata de levantar un monumento a la Palabra de Dios, y es como una sólida columna de mármol esculpida en veintidós facetas, cada una con ocho inscripciones. Según la costumbre de los antiguos acrósticos, cada faceta conviene con una letra del alfabeto hebreo y cada una de sus ocho inscripciones empieza por esa letra, como si todos los recursos del lenguaje se agotaran vanamente al procurar describir las maravillas de las Escrituras. Termina esta vigésima sección declarando que a partir de la primera palabra, cada palabra es verdad. Reasumiendo el argumento del último capítulo, consideremos: III. La Cosmogo...

MUCHAS PRUEBAS INFALIBLES (V)

  MUCHAS PRUEBAS INFALIBLES La Evidencia del Cristianismo Por Arturo T. Pierson Reedición: Juan Bta. García Serna, Zaragoza/ España, 2026 CAPÍTULO V El testimonio que la Biblia da de si misma; Su exactitud científica. Para siempre, Oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos. Salmo, CXIX, v. 89. Esta sublime afirmación de la estabilidad eterna de la Palabra de Dios es el «lema de Lutero.» Lo tenía escrito con carbón en las paredes de su habitación y bordado en los vestidos de sus criados. Los cambios terrenos no alcanzan á la esfera celeste; y allí la Palabra de Dios permanece, mucho más allá del alcance de causas de disturbio. Hasta la moderna ciencia progresiva, que ha trastornado las nociones de los siglos, es incapaz de probar que sea falso el testimonio de la Palabra Divina. La Biblia es un libro muy notable, cualquiera que sea su origen. Uno de los príncipes de la humanidad, luz del siglo cuarto, cuya oratoria le valió el nombre de Crisóstomo, boca de oro, y cuyas virtudes ...